Cuando gestionas un negocio, una de las decisiones más relevantes está en algo que parece sencillo: cómo valoras tus existencias. La normativa contable te permite elegir entre dos métodos distintos… y cada uno puede influir en tus resultados y en los impuestos que pagas.

Antes de decidir, conviene entender bien en qué consiste cada sistema.

Método del precio medio o coste ponderado

Con este método, cada vez que compras mercancía, recalculas el coste promedio.

Ese nuevo coste medio será el que utilices cuando registres las salidas de almacén. Es decir, se va “suavizando” el precio con cada compra.

Método FIFO (First In, First Out)

En el sistema FIFO, las unidades mantienen su precio original de compra.

Cuando registras una venta, se entiende que salen primero las unidades más antiguas y permanecen en stock las más recientes (que normalmente son más caras cuando los precios suben).

Esto implica que, al cierre del año, el inventario suele valorarse a precios más actuales.

¿A qué productos se aplican estas reglas?

Estos métodos se usan para productos intercambiables, es decir, aquellos que no puedes identificar uno por uno: ladrillos, bobinas de acero, zapatos del mismo modelo, etc.

En cambio, los bienes que sí puedes identificar individualmente -como inmuebles, vehículos o antigüedades- deben valorarse por su precio específico de adquisición.

Lo que ocurre en la práctica

Si trabajas con un entorno de precios crecientes (algo bastante habitual), el FIFO suele reflejar un beneficio contable mayor que el del coste medio.

Esto ocurre porque las ventas se registran con precios “más antiguos” mientras el inventario final queda valorado a precios más recientes.

¿Y si quieres cambiar de sistema?

Puedes hacerlo. Para ello, debes:

  • Explicar el cambio en la memoria de tus cuentas anuales.
  • Recalcular el valor de tu inventario inicial siguiendo el nuevo criterio.
  • Registrar el ajuste correspondiente y reflejarlo también fiscalmente cuando presentes el impuesto.

Además, al cerrar el ejercicio deberás calcular la variación de existencias conforme al nuevo método elegido.